recomendamos LA SOMBRA DEL VIENTO
Ambientado después de la guerra civil, en los años en los que España parecía renacer poco a poco de un desastre que la llevo a la más absoluta miseria, este libro nos narra la historia de un joven que va tras la pista de extraño autor de esas novelas que pese a ser fantásticas se pierden con el paso del tiempo.
Enterrada en los eternos pasillo del Cementerio de los Libros Olvidados (quizá en cierta referencia a los libro prohibidos por la dictadura), Daniel encuentra esta pequeña obra maestra que encierra muchos más misterios de los que se podía imaginar. Cuando descubre que un misterioso personaje se dedica a quemar todos los ejemplares de la novela el chaval decide investigar la vida del autor de dicho libro. Pero a veces desenterrar los recuerdos no es bueno y puede traer muchos problemas y dolor a sus protagonistas.
El libro está bien escrito, es de esos que te enganchan de principio a fin. Los personajes te atrapan en la vorágine de sus vidas y te conducen a través de una aventura ambientada en una Barcelona del pasado y que se sumerge en un extraño viaje entretejido por los recuerdos de sus protagonistas. Así poco a poco te hace prisionero de las inquietudes y descubrimientos de Daniel, el protagonista. Poco a poco ves que en los momentos más difíciles puedes apoyarte en Fermín, el fiel amigo y escudero de Daniel, que siempre sabe como hacer brotar una sonrisa en los instantes en los que el mundo le viene encima al chico. Y poco a poco vamos descubrienddo que en sus páginas, como en la vida, nada es lo que parece.
En definitiva, os recomiendo este libro, además ahora, ¡oh! agraciados con tiempos de descanso vacacionales, es una buena época perfecta para retomar ese hábito tan olvidado de la lectura.
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novela policiaca GEORGES SIMENON
Georges Simenon murió en 1989 en Lausana, pasó la mayor parte de su vida en París y nació hace ya un siglo en Lieja. Y esta sumarísima biografía la empiezo del revés porque, como siempre, todo está patas arriba. ¿Quien ha oído hablar de la bailarina del Gai-Moulin, los sótanos del Majestic o Pietr el letón?. Los afortunados que sepan de lo que hablo coincidirán conmigo en que semejante literato no puede quedar condenado al estraperlo del olvido.
En la década de los 30 Simenon se dio a conocer mundialmente. Su éxito se lo debió al idílico comisario Maigret, sobrio y obstinado personaje que resolvía los crímenes de todas sus intrigas policíacas. El 13 de febrero del 2001, homenajeando el aniversario de su muerte, un artículo publicado en El Mundo me recordaba que su obra fue traducida a 55 idiomas. Ni más ni menos.
Para todos a quienes les entusiasme la literatura de intriga, los crímenes de los bajos fondos o la picaresca moderna, pero se sientan hartos de la prosa fácil y de segunda fila (de la que, por cierto, se inunda el mercado para masas), escrita por Tom Clancy, Robin Cook, Stephen King o el resto de sus colegas catedráticos del tedio y asesinos de la literatura, Simenon es una opción culta, sana y que denota personalidad.
En sus obras podemos sentir el regusto de la taza de café que toma el comisario revisando sus notas bajo la luz mortecina de su despacho, los puertos brumosos por los que camina de madrugada o los ambientes pesqueros mágicamente recreados en la Francia de los años centrales del siglo que nos antecede. Su narrativa es sobria. En escasos trazos dibuja los ambientes de un modo ejemplar, muy colorista. Sus novelas, digeribles, naturales y perfectamente tramadas invitan a la reflexión: ¿por qué no se conoce mejor a Simenon?. Amigo Georges, como siempre, todo está patas arriba.